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¿Jabón o limpiador facial? Cómo lavarte la cara según tu piel

Jabón o limpiador facial: limpiador sólido de avena, arroz y karité con su jabonera

¿Puedo lavarme la cara con jabón o lo que necesito es un limpiador facial? ¿Cuántas veces al día? ¿Si uso jabón entonces no necesito limpiador? o ¿Si uso limpiador ya no necesito jabón? Son de las preguntas que más nos hacéis en los mercados. Lavarse la cara parece lo más fácil del mundo, pero con qué y cómo lo haces se nota, y mucho, en la piel. Te contamos sin complicaciones si te conviene más un jabón o limpiador facial, y cómo usarlo.

¿Se puede lavar la cara con jabón?

Sí. Un buen jabón natural, suave y con aceites nutritivos, sirve para la cara y para el cuerpo. Nuestro jabón natural para pieles sensibles, por ejemplo, está pensado para las dos cosas.

Lo que sí conviene saber es que el pH de un jabón de verdad, hecho con aceites, depende de su fórmula: qué aceites lleva y en qué cantidad, el resto de ingredientes y el sobreengrasado (el aceite que se deja sin saponificar a propósito). Un jabón bien formulado suele quedar entre 7 y 8, neutro o casi. El nuestro para pieles sensibles, gracias a su sobreengrasado, tiene pH 7.  La piel de la cara, en cambio, tiene un pH ligeramente ácido, en torno a 5,5. La piel tiene sus propios mecanismos para recuperar su equilibrio después de lavarse, pero las pieles más secas o sensibles a veces notan más esa diferencia en forma de tirantez.

Jabón o limpiador facial: qué tiene de especial el limpiador

Un limpiador facial está formulado solo para la cara, con un pH parecido al de la piel del rostro y con limpiadores muy suaves. No es mejor que un jabón, solo distinto: está pensado para una zona más fina y delicada.

Nuestro limpiador facial de avena, arroz y karité tiene pH 5,5 y, en lugar de mucha espuma, hace una suave espuma cremosa con la que masajeas la cara. Limpia y desmaquilla, incluso el rímel, sin dejar la piel tirante. Tras su uso notarás una agradable sensación de suavidad.

¿Jabón o limpiador facial? Cuál elegir

  • Si buscas un solo producto para todo el cuerpo y tu piel lo lleva bien: el jabón natural.
  • Si te maquillas: el limpiador facial, porque desmaquilla y limpia en un solo paso.
  • Si notas la cara tirante después de lavarla: el limpiador facial, por su pH 5,5 y su textura cremosa.
  • Si tienes la piel sensible: los dos son suaves. El jabón no lleva aceites esenciales ni perfume añadido; el limpiador lleva un toque de lavanda y naranja. Si reaccionas a los aromas, el jabón es tu opción.
  • Si quieres lo mejor de los dos: jabón para el cuerpo y limpiador para la cara. Es una combinación muy habitual.
  • Si no te duchas a diario, puedes usar el jabón natural para los días de ducha y utilizar el limpiador facial los días que no te duchas.

    Personalmente, utilizo el limpiador a diario, por las noches, y el jabón natural  cuando me ducho, y lo aplico tanto en cara como en cuerpo.

Cómo lavarte la cara según tu tipo de piel

Piel grasa o con brillos

Lávala por la mañana y por la noche, sin frotar fuerte. Limpiar en exceso no quita los brillos y puede dejar la piel tirante. El almidón de arroz y la arcilla blanca de nuestro limpiador ayudan a matizar las zonas con brillos.

Piel seca

Usa agua tibia, nunca caliente, y un limpiador cremoso. Por la mañana a veces basta con aclarar con agua. Después, hidrata enseguida, con la piel aún un poco húmeda.

Piel mixta

Céntrate en la zona T (frente, nariz y barbilla), que suele tener más brillo, y trata con más mimo las mejillas, que suelen estar más secas.

Piel sensible

Pocos productos, aromas suaves y preferiblemente sin aroma. Nada de esponjas ni cepillos que rasquen. Si tu piel tiene dermatitis, rosácea u otra afección, sigue siempre las indicaciones de tu dermatólogo, que te dirá qué tipo de limpiador te conviene. Te contamos más en piel atópica: cómo cuidarla en el día a día.

Cómo lavarte la cara, paso a paso

  1. Recógete el pelo. Una diadema facial te lo pone muy fácil.
  2. Moja la cara con agua tibia.
  3. Frota el limpiador o jabón entre tus manos, unas 3 o 4 pasadas son más que suficientes. Deja la pastilla en la jabonera.
  4. Frota las manos y saldrá la espuma suave. Hazlo siempre con las manos, no directamente sobre la cara.
  5. Masajea con movimientos circulares durante unos 30-60 segundos, sin olvidar el contorno de la nariz, la línea del pelo y la barbilla.
  6. Aclara bien, que no queden restos.
  7. Seca a toquecitos con una toalla limpia, sin frotar, y preferiblemente de tejido natural (algodón o bambú)
  8. Hidrata con tu crema o aceite de siempre.

Para desmaquillar los ojos, unos discos desmaquillantes reutilizables con un poco de limpiador funcionan de maravilla: los lavas y vuelven a estar listos.

Errores comunes al lavarse la cara

  • El agua muy caliente: reseca.
  • Frotar con fuerza o con la toalla: irrita, sobre todo las pieles sensibles.
  • Lavar demasiadas veces: dos veces al día es suficiente para casi todo el mundo.
  • Dormir con maquillaje: la noche es el momento más importante para limpiar y que tu piel respire.
  • Dejar la pastilla en una zona mojada: se ablanda y se gasta antes. Una jabonera que no retenga agua ni humedad alarga mucho su vida.

Si quieres saber más sobre el cuidado de la piel, la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología tiene muchos consejos fiables.

¿Sigues dudando entre jabón o limpiador facial? Escríbenos y te ayudamos a elegir. 💚

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