Que un ingrediente esté permitido en cosmética no siempre significa que sea la mejor opción. Las normas europeas son de las más estrictas del mundo y se revisan a menudo, pero algunos ingredientes siguen generando dudas, y otros se han ido limitando con los años. Te explicamos los más comentados, qué se sabe de ellos y cómo reconocerlos en la etiqueta.
La regulación avanza más despacio que la investigación: cuando aparecen estudios nuevos, la Unión Europea los evalúa y, si hace falta, limita la cantidad o prohíbe el ingrediente. Además, cada piel es distinta: lo que a una persona le sienta bien a otra puede irritarle.
Ojo con las listas que circulan por internet: algunos ingredientes que aparecen en ellas, como la hidroquinona, el acetato de plomo o la dietanolamina (DEA), ya están prohibidos en los cosméticos que se venden en la Unión Europea.
En nuestros champús verás Alumina en la lista de ingredientes. Es óxido de aluminio, un mineral que forma parte de las arcillas. Ayuda a limpiar y a absorber el exceso de grasa, se considera seguro en cosmética y no tiene nada que ver con las sales de aluminio de los antitranspirantes.
Nuestra cosmética está certificada por ACENE como natural, ecológica y vegana: un organismo independiente revisa que nuestras fórmulas cumplan su norma. Elaboramos con fórmulas propias a partir de:
En cada ficha de producto tienes la lista completa de ingredientes. Y si te queda alguna duda, escríbenos: te respondemos con gusto.
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