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Jabón de glicerina o jabón de aceite: diferencias (y el miedo a la sosa)

Jabones naturales de Jabones Mami curando en el laboratorio
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Muchas veces nos llamáis por teléfono o nos preguntáis en los mercados: «¿Este jabón es de glicerina?». Y la respuesta tiene su miga, porque todo jabón de verdad lleva glicerina… pero no todo lo que se vende como «jabón de glicerina» es jabón. Te contamos la diferencia entre un jabón hecho con aceites y una pastilla de glicerina, cómo se hace cada uno y cómo distinguirlos mirando la etiqueta.

Qué es un jabón de aceite

Es el jabón de toda la vida. La receta de la abuela llevaba aceites usados o mantecas animales, porque el jabón se hace mezclando aceites o mantecas (de oliva, de coco, de karité…) con sosa (hidróxido de sodio) disuelta en agua.

La saponificación es la reacción química entre las grasas o aceites y el álcali (la sosa disuelta en agua). Fruto de esa reacción, los aceites y la sosa se transforman en dos cosas nuevas:

  • Jabón, que es lo que limpia.
  • Glicerina, un hidratante natural que atrae el agua hacia la piel.

Cuando la reacción termina, la sosa ha desaparecido por completo, porque se ha transformado. Y en un jabón artesanal la glicerina se queda dentro de la pastilla: es una de las razones por las que deja la piel más suave y agradable. En muchos jabones industriales, en cambio, la glicerina se separa y se vende aparte.

Hay dos formas de hacer un jabón de aceite:

  • En frío, el método más común: la mezcla se vierte en moldes y el jabón termina de hacerse tras varias semanas de curado.
  • En caliente (hot process): se «cocina» la mezcla hasta que la saponificación termina (cuando se alcanza el pH adecuado), y después se añaden los ingredientes más delicados, para que conserven sus propiedades. Así se hace nuestro jabón, y te lo contamos en cómo hacemos nuestro jabón natural.

Qué es un «jabón de glicerina»

Lo que se suele vender como «jabón de glicerina» son pastillas, a menudo transparentes y de colores, hechas con una base de glicerina que se compra ya preparada. Se conocen como bases melt & pour, que en inglés significa «derretir y verter».

Cómo se fabrica la base de glicerina

La base es un producto industrial que se fabrica en varios pasos:

  1. Se hace jabón, normalmente con ácidos grasos como el esteárico o el láurico y sosa.
  2. Se disuelve en una mezcla de glicerina, agua y otros disolventes, como el sorbitol, el propilenglicol o el alcohol. Son los que hacen que la base se pueda derretir una y otra vez y que quede transparente.
  3. Muchas bases llevan además tensioactivos sintéticos, como el sodium laureth sulfate, para que hagan más espuma, y otros ingredientes que ajustan la textura.
  4. Se enfría en bloques y se vende así.

Cómo se hace una pastilla de glicerina

Es muy sencillo, y por eso es tan popular en manualidades: se corta la base, se derrite al baño maría o en el microondas, se le añade color, aroma y, si se quiere, algún aceite o decoración, y se vierte en moldes. En una hora está lista. Permite hacer formas y transparencias preciosas.

Para entenderlo fácil: hacer un jabón de aceite es como cocinar un plato desde el principio, eligiendo cada ingrediente. Hacer una pastilla de glicerina es como comprar comida preparada: la calientas y la presentas a tu gusto, pero lo que lleva dentro ya venía hecho.

Entonces, ¿es jabón o es limpiador?

Hoy en día, la mayoría de las bases de glicerina que se venden llevan, además del jabón con el que se fabrican, tensioactivos sintéticos y disolventes. Así que, más que un jabón, la pastilla es un limpiador: una mezcla de jabón, detergentes y glicerina. Hay bases que son casi todo jabón, pero son las menos. No es mejor ni peor, pero conviene saberlo para elegir.

¿Toda la glicerina es vegetal?

No. La glicerina puede tener tres orígenes:

  • Vegetal, de aceites como el de coco, palma o soja.
  • Animal, de grasas como el sebo.
  • Sintética, fabricada a partir de derivados del petróleo.

Y en la etiqueta las tres se llaman igual: glycerin. Lo mismo pasa con otros ingredientes habituales en las bases de glicerina, como el propilenglicol o algunos tensioactivos, que suelen proceder de la petroquímica.

Por eso hay pastillas que se venden como «jabón» o incluso como «jabón natural» y que, en realidad, son un limpiador hecho con ingredientes derivados del petróleo. Si quieres saber con certeza lo que compras, busca una certificación de cosmética natural (como ACENE, COSMOS o NaTrue), que no admite ingredientes de origen petroquímico, o pregunta directamente a quien lo fabrica.

En nuestro caso no hay duda: la glicerina de nuestro jabón es la que se forma al saponificar el aceite de oliva y el de coco, así que es 100% vegetal: no le añadimos glicerina de ningún otro tipo.

¿Y el propilenglicol?

El propilenglicol (propylene glycol en la etiqueta) es un líquido transparente que retiene la humedad y disuelve otros ingredientes. En las bases de glicerina es el que ayuda a que la pastilla quede transparente y se pueda derretir.

Mucha gente lo asocia con algo «natural», pero la mayoría del propilenglicol se fabrica a partir del petróleo. También existe una versión de origen vegetal, y en la etiqueta se llama exactamente igual. Está permitido en cosmética y no es «malo», pero no es lo que mucha gente imagina.

No hay que confundirlo con el propanediol, un ingrediente parecido que a menudo se obtiene del maíz.

El miedo a la sosa

Muchas personas eligen las pastillas de glicerina porque «no llevan sosa». Pero todo jabón se hace con sosa (o con potasa, en el caso de los jabones líquidos), también el que hay dentro de las bases de glicerina: es el primer paso para fabricarlas.

La clave es que, en un jabón bien formulado, la sosa se transforma por completo durante la saponificación y en la pastilla ya no queda. Además, siempre se formula con algo más de aceite del necesario (se llama sobreengrasado), para asegurarse de que no sobra nada de sosa y de que ese aceite de más haga el jabón más suave. Por eso un jabón de aceite bien hecho no es agresivo con la piel.

Sin sosa no hay jabón. Un jabón «sin sosa» no existe: si no se ha hecho con sosa (o con potasa), no es jabón, es un detergente.

Las diferencias, de un vistazo

  • Cómo se hace. El jabón de aceite se hace desde cero con aceites y sosa. La pastilla de glicerina se hace derritiendo una base ya preparada.
  • Qué limpia. En el jabón de aceite, el propio jabón. En la de glicerina, jabón y, a menudo, tensioactivos sintéticos.
  • La espuma. El jabón de aceite hace menos espuma, más fina y cremosa, y depende de los aceites que lleve: el de coco da más; el de oliva, menos. La pastilla de glicerina suele hacer muchísima espuma, sobre todo por los tensioactivos sintéticos. Y ojo: más espuma no significa que limpie más.
  • La glicerina. En el jabón de aceite artesanal es la que se forma durante la saponificación. En la de glicerina se añade como base, junto con otros disolventes.
  • El aspecto. El jabón de aceite es opaco, con aspecto artesanal. La pastilla de glicerina suele ser transparente o translúcida.
  • Cuánto dura. El jabón de aceite, bien seco entre usos, dura mucho. La de glicerina, al llevar más glicerina, absorbe la humedad del ambiente y suele gastarse antes.

Cómo distinguirlos en la etiqueta

La lista de ingredientes (INCI) no engaña:

  • Jabón de aceite: empieza por los aceites saponificados, con nombres como sodium olivate (aceite de oliva saponificado), sodium cocoate (coco) o sodium shea butterate (karité).
  • Pastilla de glicerina: suele empezar por glycerin, aqua, sorbitol o propylene glycol, y a menudo lleva sodium stearate, sodium laurate o sodium laureth sulfate.

Te enseñamos a leer el resto de la etiqueta en cómo leer las etiquetas de cosmética natural.

«¿Vendéis glicerina para hacer jabones?»

Nos lo preguntan mucho, y la respuesta es no: no vendemos bases de glicerina, y nunca las usaremos. Todas nuestras fórmulas de jabón son de aceite: nuestro jabón se hace desde cero, con aceite de oliva, aceite de coco y sosa.

Si quieres hacer manualidades con base de glicerina, es una actividad estupenda, también con peques. Solo te recomendamos que leas el INCI de la base antes de comprarla y que, si buscas algo natural, elijas una base con certificación de cosmética natural.

Y si lo que te apetece es hacer jabón de verdad, con aceites, infórmate bien antes: la sosa se maneja con guantes, gafas y mucho cuidado, y la fórmula hay que calcularla con precisión.

Nuestro jabón

Nuestro jabón natural para pieles sensibles es un jabón de aceite elaborado en caliente en un laboratorio cosmético de Toledo, con aceite de oliva virgen de una almazara familiar de Toledo y aceite de coco ecológico. Su INCI empieza por sodium olivate, y toda la glicerina que se forma al hacerlo se queda en la pastilla. Después se le añaden aloe vera, caléndula, ortiga, calamina y vitamina E.

Está probado en piel sensible (patch test): 0 reacciones irritativas a las 48 y 72h, y certificado por ACENE como cosmética natural, ecológica y vegana.

Jabón de aceite de oliva frente al jabón de glicerina: pastilla artesanal de Jabones Mami

Si te interesa la química del jabón, en la Wikipedia tienes explicada la reacción de saponificación.

¿Te ha quedado alguna duda? Escríbenos o pregúntanos en el próximo mercado. 💚

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